El sector industrial dedicado a la producción textil es uno de los más contaminantes a nivel mundial. Esto ha desatado controversias frente al deseo de muchos consumidores por adquirir productos fabricados bajo estándares de calidad que garanticen un proceso de manufactura menos agresivo con el entorno ecológico y social. El movimiento por la moda sustentable surge como alternativa a estos modelos industriales y propone importantes modificaciones a la forma en la que se produce la moda.

Día a día se suman nuevos consumidores y fabricantes a la búsqueda por una moda cada vez más sustentable, y mientras unos abogan por la importancia de fabricar ropa de una forma más amigable con el medio ambiente, otros hacen hincapié en la importancia de reutilizar, reciclar, rediseñar, rentar o consumir prendas de segunda mano como iniciativa para producir menos desperdicios. Sea cual sea el enfoque, es claro que la búsqueda por una moda sustentable es una prioridad para muchas personas. Es por esto han ido apareciendo una serie de preceptos que, sin duda, ayudan a alcanzar la meta de una industria cada vez más responsable con el entorno:

Diseño sustentable

El primer proceso en el ciclo de vida de un producto es el diseño, por eso es importante replantearnos esta etapa a la hora de pensar un producto sustentable. Lo primero que debemos pensar a la hora de diseñar un producto es el porqué del producto, es decir, debemos diseñarlo con un propósito, no sólo por la mera intención de lanzar una nueva creación.

Del mismo modo es importante diseñar con el concepto de longevidad en mente, un producto duradero es un producto que generará menos desperdicios. Del mismo modo, si éste está diseñado para ser reparado y mantenido en lugar de ser desechado, su ciclo de vida aumentará. Otros aspectos a considerar en la etapa del diseño son la eficiencia de los recursos que serán utilizados durante la manufactura del producto, así como el impacto que estos tengan en el ambiente. De forma similar, un diseño sustentable debe ser biodegradable y/o fácil de reciclar.

Producción sustentable

La sustentabilidad del proceso de manufactura es tan, o más, importante que el diseño del producto, por ello es necesario buscar recursos y procesos de manufactura locales, eficientes, renovables y que no sean tóxicos con el ambiente ni con las personas involucradas en el proceso de manufactura. Esto es quizás uno de los puntos más importantes, pues la sustentabilidad y la ética van de la mano, y si se busca un producto que cumpla con estos estándares, no se puede descuidar detalle alguno en el proceso de manufactura. Sin embargo no todos los aspectos de la sustentabilidad recaen en el productor, ya que también el consumidor es responsable del uso que le da a la pieza y, por ende, del ciclo de vida de la misma.

Uso sustentable

En la búsqueda por una moda cada vez más sustentable, los consumidores tienen la responsabilidad de usar, lavar y reparar la ropa con el mayor cuidado posible. Una prenda a la que se le dan los cuidados adecuados, durará muchísimo más que una a la que se le dio un mal trato. Del mismo modo es responsabilidad del consumidor decidir cuándo rentar, prestar, intercambiar o rediseñar una prenda en lugar de comprar una nueva. Recordemos que el principal problema de la industria de la moda rápida es hacernos creer que más es mejor, lo que nos lleva a un consumo innecesario de prendas que terminarán guardadas en el armario.

El ciclo virtuoso

Si tenemos en cuenta todos los factores antes mencionados, podemos señalar que una pieza de vestir sustentable es aquella que fue diseñada con un propósito específico (hecha a la medida y solicitada por un cliente, por ejemplo), su diseño debe ser atemporal y estar basado en la longevidad de la prenda, su manufactura debe ser amigable con el medio ambiente y con consideración en los aspectos éticos de los procesos, del mismo modo, debe estar pensada para ser reutilizada, reparada o reciclada (rediseñada) cuando su vida útil disminuya. Finalmente, el ciclo de vida de una prenda sustentable no termina cuando ya no sabemos qué hacer con ella, pues lo ideal sería volver a ponerla en circulación a través del intercambio, venta o reparación de la misma.

Autora Leslie Serna

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