En una buena parte de países asiáticos, el cubrebocas es de uso común incluso antes de esta pandemia, y su uso obligatorio se incorporó rápidamente desde principios de año. En Estados Unidos y Europa la aceptación de su uso tomó un poco de tiempo, aunque ya desde el primer trimestre del año, se publicaron diversos artículos científicos que lo recomendaban fuertemente.

Finalmente, y a pesar de muchos gobernantes que, con sus palabras o actitudes, desalientan su uso, hoy se reconoce que usar cubrebocas, si bien no proporciona una protección perfecta y total, sí contribuye a la salud pública en varios sentidos.

  1. Proteges a otros en caso de haberte contagiado sin saberlo (esto se llama control de la fuente).
  2. Reduces el riesgo de contagiarte cuando estás en espacios públicos o conviviendo con otras personas.
  3. Aún si te contagias, la carga viral se reduce, con lo que los síntomas y riesgos podrían ser menores.

Evidentemente mientras más personas utilicen el cubrebocas, menor será la probabilidad de contagio, por ello en muchos países usar cubrebocas forma parte, junto con otras medidas, de la política pública para combatir el Covid.

¿Sirven los de tela?

Es importante usar cubrebocas con lo que se tenga a mano. Aquí hablaremos de las características que recomienda la Organización Mundial de la Salud. De acuerdo al documento Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en el contexto de la COVID-19 (junio, 2020), las mascarillas de tela, llamadas en el documento “mascarillas higiénicas” suelen confeccionarse de un sinnúmero te telas y materiales que dan lugar a resultados distintos, la mayoría de los cuales no han sido evaluados. Del texto resaltamos las siguientes observaciones:

  • Son dos los criterios que definen un mejor cubrebocas: filtración (qué tanto entran y salen las gotas) y respirabilidad (qué tanta dificultad existe para respirar). No sirve de mucho que la mascarilla tenga muchas capas protectoras si no puedes respirar, pero tampoco sirve si respiras perfectamente y la mascarilla no es suficientemente protectora. El reto es lograr la menor filtración con la mayor respirabilidad.
  • Las telas elásticas pueden parecer cómodas porque se adaptan al rostro pero no son recomendables porque al estirar permiten el paso de gotas, además de que se desgastan más rápidamente. Son mejores las telas de trama apretada.
  • Según la tela de que estén hechas, las mascarillas higiénicas requieren como mínimo tres capas, una o dos de las cuales deben ser preferentemente de material no tejido como el polipropileno.

Nuestro cubrebocas

El cubrebocas que hemos confeccionado protege y permite respirar. Cuenta con tres capas: la interior y exterior son de tela gabardina 100% algodón, con trama muy apretada. La capa intermedia es de polipropileno de 70 gr.

Autora Leslie Serna

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *